Atenta invitación:


Escribir es nombrar. Tener presente aquello que se nombra. Procurarle la existencia. 

Al paso de los años la poesía ha resultado un lenguaje natural y necesario para nombrar todo aquello que reclama ser y estar. Lo mismo fascinación que temores; euforia, tristeza o indignación, una vez sobre la página puedo ver con claridad, como luego de asentarse la tolvanera. A veces me gustaría saber hacerlo de otra forma; pero, suelen ser las palabras mi recurso inevitable.

Nombrarlo todo —así con esa hipérbole total y abarcadora—, reúne mucho del trabajo de los últimos tiempos. Textos sueltos que fueron quedándose en revistas electrónicas o impresas; antologías, hojas de cuaderno o en mi blog. Poemas con temas diversos que, finalmente aquí, tomaron estructura para contarles lo mismo historias puestas al paso; que los más lúdicos ejercicios de tinta, nomás por el placer de escribir.

El deseo, los días, la ciudad, los viajes; la maternidad y el oficio poético, son algunos asuntos en torno a los cuales se dan cita mis poemas. Imágenes pre-texto, materia prima en este oficio gozoso en el que ando los días. 

Dejo pues en tus manos esta reunión de poemas. Ojalá los encuentres útiles, si caso algo necesita ser nombrado.


Mónica Morales Rocha

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